Después de ver el primero (Y de momento único) episodio
del nuevo proyecto de Ricky Gervais,
la primera sensación a los pocos minutos de empezar el capítulo es de sorpresa.
El niño gamberro de Inglaterra ha abandonado su tono de comedia acida para
presentarnos a Derek, un personaje
entrañable y que nos viene a presentar una mirada inocente y honesta de la
realidad en la que vivimos.
La serie nos cuenta en formato de falso documental como
es el día a día en un geriátrico donde trabaja Derek y donde veremos su visión sobre la vida y del trabajo que allí
desempeña.
En este contexto conoceremos al singular personaje
interpretado por Gervais (Derek) un
hombre tan simple como entrañable que ama su trabajo y por encima de todo ama a
los ancianos a los cuales cuida. Derek
es bastante corto pero acaba siendo más honesto que la mayoría de los otros
personajes del capítulo, como contrapunto tenemos al jefe de mantenimiento de la
residencia, un personaje arisco y borde que delante de las cámaras niega ser
amigo de Derek.

